Plomería: arreglos y problemas comunes en casa

Guía de plomería

Plomería en casa: ¿qué problema tenés?

¿La canilla pierde, una unión gotea, el agua no sale como debería o apareció una pérdida donde no la esperabas? No hace falta que seas plomero para empezar a entender qué está pasando.

Acá reunimos nuestras guías de plomería para que puedas encontrar rápido el contenido que necesitás. Primero identificamos qué está pasando y después vemos qué podés revisar o hacer.

La idea es simple: no desarmar por las dudas. Primero encontramos de dónde viene el problema y después metemos mano.

Ver los problemas más comunes ↓
Guía de plomería: problemas y arreglos comunes de canillas en casa

¿Qué problema tenés?

Elegí la situación que más se parece a lo que estás viendo. No hace falta que sepas cómo se llama la pieza para arrancar.

Si tenés una canilla monocomando

Si tu canilla tiene una sola manija que movés hacia arriba, abajo y hacia los costados, estás frente a otro tipo de mecanismo. En ese caso, conviene ir de a poco: primero identificá el problema, después ubicá las piezas y recién ahí desarmá.

Antes de desarmar, hacé este recorrido

1 · MIRÁ

Encontrá dónde aparece

Secá la zona y fijate dónde aparece la primera gota o qué parte de la canilla está funcionando distinto.

2 · IDENTIFICÁ

Ubicá qué está pasando

Una vez que sabés qué ocurre, buscá la pieza relacionada: puede ser un cuerito, una junta, una conexión o un cartucho.

3 · RECIÉN AHÍ

Decidí qué hacer

No hace falta sacar todo de entrada. Cuanto más claro tengas el problema, menos chances hay de desarmar de más.

¿Qué podés revisar vos mismo?

Hay problemas de plomería que se pueden revisar en casa con herramientas básicas y un poco de paciencia. La clave es no forzar una pieza cuando todavía no sabés qué está pasando.

Por ejemplo, una canilla que pierde agua puede necesitar primero un diagnóstico; una canilla tradicional que sigue goteando por el pico puede llevarte a revisar el cuerito; y una canilla con depósitos blancos puede necesitar primero una limpieza del sarro.

Si el problema está relacionado con una pieza que no reconocés, podés consultar las guías sobre partes de una canilla o partes de una canilla monocomando.

Y si ya identificaste el problema, desde acá podés pasar directamente al procedimiento correspondiente sin tener que buscar la nota entre todos los contenidos del sitio.

¿Cuándo conviene frenar?

Que algo tenga arreglo no significa que tengas que hacerlo sí o sí. Si no podés cerrar el paso de agua, la pérdida está dentro de la pared, una conexión está muy deteriorada o sentís que vas a tener que forzar una pieza, conviene frenar antes de empeorar el problema.

Si ya sabés que necesitás abrir una monocomando pero todavía no identificás sus piezas, primero podés mirar qué es cada parte y después pasar al paso a paso para desarmarla.

¿No sabés por dónde empezar?

Tranqui. Elegí el problema que más se parece a lo que estás viendo en tu casa y seguí desde ahí. La idea es encontrar primero qué pasa y recién después meter mano.

Empezar por el diagnóstico de una canilla que pierde agua →